Love, Joy, Peace...
No te conformes !
Dios esta con nosotros
Andar como Hijos de Dios
Versículo Inspirador: Juan 1:12-13 “Mas a cuantos lo recibieron, a los que creen en su nombre, les dio el derecho de ser hijos de Dios. Estos no nacen de la sangre, ni por deseos naturales, ni por voluntad humana, sino que nacen de Dios.” Reflexión: Ser hijo de Dios es la mayor de todas las dádivas y bendiciones que podemos recibir como seres humanos. Ningún otro ser creado tiene ese privilegio. Nosotros somos mas que privilegiados. Cuando creemos en Jesús y lo aceptamos como Salvador por fe, dejamos de ser meras criaturas y pasamos a ser adoptados como hijos por el Padre celestial. Esa adopción a través del gran amor de Dios por medio de su Hijo unigénito es algo fantástico. El que es nacido de Dios puede andar en su presencia confiando y siendo más como Jesús, nuestro Señor y nuestra meta. Si fijamos nuestra atención en el Hijo de Dios, encontraremos en él nuestro patrón y mejor ejemplo a seguir para agradar al Padre en todo. A lo largo del camino, por fe, y con el perfeccionamiento que viene de Dios, vamos adquiriendo aspectos del carácter de Cristo para ser más semejantes a él como hijos genuinos y amados del Padre. No dejemos esta gran oportunidad y bendicion de poder ser llamados sus hijos. Guardemonos en paz y santidad para nuestro padre. Si vez que falta algo en tu vida todavia, no dudes ni un instante en cambiar a la direccion correcta que es nuestro modelo a seguir. Jesucristo nuestro salvador! Oración: “Padre, te amo y te agradezco por tu Palabra. Gracias porque todas las cosas contribuyen para el bien de los que te aman. Aun en medio de los pesares sé que tú estás presente y cuidas de mí. Estás trabajando en un propósito mucho mayor. Ayúdame a confiar y a depender más de ti, para así ser cada día más semejante a Cristo. Amén.”
Servir a Cristo con Gozo
image
Servir a Cristo con gozo Porque el amor de Cristo nos constriñe, pensando esto: que si uno murió por todos, luego todos murieron; y por todos murió, para que los que viven, ya no vivan para sí, sino para aquel que murió y resucitó por ellos. (2 Corintios 5:14-15) ¿Qué significa ser servidor de Cristo? ¿Es una carga o un privilegio? ¿Es una obligación o una oportunidad? ¿Es una tristeza o una alegría? La Biblia nos enseña que servir a Cristo es el propósito más alto y noble de nuestra existencia. No somos nuestros, sino de él, que nos compró con su sangre preciosa. No vivimos para nosotros, sino para él, que murió y resucitó por nosotros. No buscamos nuestra gloria, sino la suya, que se manifestó en su gracia y verdad. Servir a Cristo no es una carga, sino un privilegio. Es un honor participar en su obra redentora, colaborar con su reino, y compartir su evangelio. Es una bendición recibir sus dones, sus promesas, y su presencia. Es una dicha ser llamados sus amigos, sus hermanos, y sus coherederos. Servir a Cristo no es una obligación, sino una oportunidad. Es una ocasión para demostrar nuestro amor, nuestra gratitud, y nuestra fidelidad. Es una forma de expresar nuestra adoración, nuestra alabanza, y nuestra acción de gracias. Es una manera de crecer en nuestra fe, nuestra esperanza, y nuestro carácter. Servir a Cristo no es una tristeza, sino una alegría. Es un gozo hacer su voluntad, seguir su ejemplo, y agradar su corazón. Es un deleite conocerle más, parecernos más, y reflejarle más. Es un placer experimentar su paz, su consuelo, y su alegría. Que el Señor nos ayude a servirle con gozo, con todo nuestro ser, con toda nuestra vida, y con todo nuestro amor. Que podamos decir como el apóstol Pablo: Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia. (Filipenses 1:21) Oraremos : Gracias, Señor, por tu amor que nos constriñe a servirte. Gracias por el privilegio, la oportunidad, y el gozo de ser tus siervos. Te pedimos que nos llenes de tu Espíritu, que nos guíes con tu Palabra, y que nos capacites con tu poder. Queremos vivir para ti, y no para nosotros. Queremos glorificar tu nombre, y no el nuestro. Queremos hacer tu voluntad, y no la nuestra. En el nombre de Jesús, amén.
Confiar en Dios con todo el corazón
Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas. (Proverbios 3:5-6) ¿Qué significa confiar en Dios con todo el corazón? ¿Es fácil o difícil? ¿Es una opción o una necesidad? ¿Es una virtud o una obligación? La Biblia nos enseña que confiar en Dios es la actitud más sabia y segura que podemos tener como sus hijos. No hay nadie más digno de nuestra confianza que él, que es fiel, poderoso, amoroso, y bueno. No hay nada más seguro que su voluntad, que es perfecta, agradable, y buena. No hay nada más beneficioso que su palabra, que es viva, eficaz, y verdadera. Confiar en Dios no es fácil, sino difícil. Implica renunciar a nuestro orgullo, nuestra autosuficiencia, y nuestra sabiduría humana. Implica someternos a su autoridad, su soberanía, y su sabiduría divina. Implica depender de su gracia, su provisión, y su dirección. Confiar en Dios no es una opción, sino una necesidad. Sin él no podemos hacer nada, ni siquiera respirar. Sin él estamos perdidos, sin rumbo, y sin esperanza. Sin él somos vulnerables, débiles, y frágiles. Confiar en Dios no es una obligación, sino una virtud. Es una muestra de nuestra fe, nuestra humildad, y nuestra obediencia. Es una expresión de nuestro amor, nuestra gratitud, y nuestra alabanza. Es una fuente de nuestra paz, nuestra alegría, y nuestra bendición. Que el Señor nos ayude a confiar en él con todo el corazón, con toda nuestra mente, con toda nuestra alma, y con todas nuestras fuerzas. Que podamos decir como el salmista: En ti confiarán los que conocen tu nombre, Por cuanto tú, oh Jehová, no desamparaste a los que te buscaron. (Salmo 9:10) Para orar: Gracias, Señor, por tu fidelidad que nos inspira a confiar en ti. Gracias por tu voluntad, tu palabra, y tu obra en nuestras vidas. Te pedimos que nos des un corazón conforme al tuyo, que sepa reconocerte en todos los caminos. Te pedimos que endereces nuestras veredas, que nos guíes por sendas de justicia. Te pedimos que aumentes nuestra fe, nuestra humildad, y nuestra obediencia. En el nombre de Jesús, amén.
Reconociendo al Rey
Versículo Inspirador: Mateo 2:2 “¿Dónde está el que ha nacido rey de los judíos? —preguntaron—. Vimos levantarse su estrella y hemos venido a adorarlo.” Reflexión: Cuando Jesús nació, unos magos del oriente, al ver una estrella, se percataron de su presencia. Sabían que algo extraordinario había sucedido. Decidieron buscar al nuevo Rey que había nacido. Sin embargo, Jesús no era el tipo de rey que toma el poder por la fuerza o la conspiración. Él consiguió su trono a través de la humildad y el amor. Reconozcamos a Jesús como el Rey de nuestras vidas y estemos dispuestos a cumplir sus mandamientos en amor. Extendamos el Reino de Dios entre las personas y compartamos su mensaje de esperanza. Oración: “Señor Jesús, me arrodillo delante de ti como mi Rey. Tú conquistaste mi vida en la cruz, pagaste el precio por mí. Perdóname cuando fallo, pues todavía soy pecador. Pero espero y anhelo el día en que volverás del cielo. ¡Eres mi Rey! En tu nombre, amén.” Recuerda que la Palabra de Dios es una fuente inagotable de inspiración.
Levantate con la Fuerza de Dios
Versículo Inspirador: Mateo 2:2 “¿Dónde está el que ha nacido rey de los judíos? —preguntaron—. Vimos levantarse su estrella y hemos venido a adorarlo.” Reflexión: Cuando Jesús nació, unos magos del oriente, al ver una estrella, se percataron de su presencia. Sabían que algo extraordinario había sucedido. Decidieron buscar al nuevo Rey que había nacido. Sin embargo, Jesús no era el tipo de rey que toma el poder por la fuerza o la conspiración. Él consiguió su trono a través de la humildad y el amor. Reconozcamos a Jesús como el Rey de nuestras vidas y estemos dispuestos a cumplir sus mandamientos en amor. Extendamos el Reino de Dios entre las personas y compartamos su mensaje de esperanza. Oración: “Señor Jesús, me arrodillo delante de ti como mi Rey. Tú conquistaste mi vida en la cruz, pagaste el precio por mí. Perdóname cuando fallo, pues todavía soy pecador. Pero espero y anhelo el día en que volverás del cielo. ¡Eres mi Rey! En tu nombre, amén.” Recuerda que la Palabra de Dios es una fuente inagotable de inspiración
Esfuerzate sin desmayar
Versículo bíblico: "Hermanos míos, manténganse firmes e inconmovibles. Trabajen siempre con entusiasmo en la obra del Señor, porque ustedes saben que nada de lo que hacen para él es inútil". - 1 Corintios 15:58 (NTV) Había una vez un joven llamado Juan que tenía un sueño: convertirse en un destacado pianista. Desde muy pequeño, demostró un gran talento para la música y un amor inmenso por el piano. Juan practicaba horas y horas al día, dedicándose de lleno a mejorar sus habilidades. A medida que crecía, Juan se dio cuenta de que alcanzar su sueño no sería fácil. Enfrentó numerosos desafíos, como la presión de los estudios, la competencia con otros talentosos músicos y los obstáculos económicos para costear lecciones y participar en concursos. Sin embargo, Juan nunca se desanimó ni se dio por vencido. Recordaba el versículo de 1 Corintios 15:58, que le recordaba la importancia de esforzarse y perseverar en lo que amaba. Pasó por momentos difíciles, pero siempre encontraba la fuerza para continuar. A lo largo de los años, Juan participó en diversos concursos y fue reconocido por su talento y dedicación. Finalmente, logró cumplir su sueño de convertirse en un pianista profesional. Su música inspiró a miles de personas y su historia se convirtió en un ejemplo de esfuerzo y perseverancia. Todos enfrentamos dificultades y desafíos en nuestra vida. A veces, puede ser tentador rendirse o buscar atajos para evitar el esfuerzo. Sin embargo, la Biblia nos enseña la importancia de perseverar y trabajar con entusiasmo en las tareas que tenemos por delante. Hoy, te animo a que te esfuerces sin desmayar en tu caminar con Dios y en todas las áreas de tu vida. Recuerda que nada de lo que haces para el Señor es inútil. Dale lo mejor de ti en tu trabajo, tus estudios, tus relaciones y tus sueños. También recuerda que la clave del esfuerzo sin desmayar es buscar la fuerza y la guía de Dios. Él te fortalecerá cuando te sientas débil y te dará sabiduría en cada paso que des. Confía en él y sigue adelante, con la certeza de que tu esfuerzo no será en vano. Que hoy puedas recordar el ejemplo de Juan y la promesa de Dios en 1 Corintios 15:58. Esfúerzate sin desmayar, confía en Dios y verás cómo tus sueños se hacen realidad. ¡No te rindas!
 
Iglesia Pentecoste Rio de Vida

1993 S Market Blvd Chehalis, WA 98532

253-353-9689 & 360-508-8382
 
Copyright © 2025 | Powered by churchtrac