Confiar en Dios con todo el corazón
Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas. (Proverbios 3:5-6)
¿Qué significa confiar en Dios con todo el corazón? ¿Es fácil o difícil? ¿Es una opción o una necesidad? ¿Es una virtud o una obligación?
La Biblia nos enseña que confiar en Dios es la actitud más sabia y segura que podemos tener como sus hijos. No hay nadie más digno de nuestra confianza que él, que es fiel, poderoso, amoroso, y bueno. No hay nada más seguro que su voluntad, que es perfecta, agradable, y buena. No hay nada más beneficioso que su palabra, que es viva, eficaz, y verdadera.
Confiar en Dios no es fácil, sino difícil. Implica renunciar a nuestro orgullo, nuestra autosuficiencia, y nuestra sabiduría humana. Implica someternos a su autoridad, su soberanía, y su sabiduría divina. Implica depender de su gracia, su provisión, y su dirección.
Confiar en Dios no es una opción, sino una necesidad. Sin él no podemos hacer nada, ni siquiera respirar. Sin él estamos perdidos, sin rumbo, y sin esperanza. Sin él somos vulnerables, débiles, y frágiles.
Confiar en Dios no es una obligación, sino una virtud. Es una muestra de nuestra fe, nuestra humildad, y nuestra obediencia. Es una expresión de nuestro amor, nuestra gratitud, y nuestra alabanza. Es una fuente de nuestra paz, nuestra alegría, y nuestra bendición.
Que el Señor nos ayude a confiar en él con todo el corazón, con toda nuestra mente, con toda nuestra alma, y con todas nuestras fuerzas. Que podamos decir como el salmista:
En ti confiarán los que conocen tu nombre, Por cuanto tú, oh Jehová, no desamparaste a los que te buscaron. (Salmo 9:10)
Para orar:
Gracias, Señor, por tu fidelidad que nos inspira a confiar en ti. Gracias por tu voluntad, tu palabra, y tu obra en nuestras vidas. Te pedimos que nos des un corazón conforme al tuyo, que sepa reconocerte en todos los caminos. Te pedimos que endereces nuestras veredas, que nos guíes por sendas de justicia. Te pedimos que aumentes nuestra fe, nuestra humildad, y nuestra obediencia. En el nombre de Jesús, amén.